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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha colocado a uno de sus escoltas al frente del equipo de seguridad del consulado español en Tánger. La decisión, tomada semanas antes de la crisis migratoria en Ceuta, ha encendido las alarmas dentro de la Policía y entre los sindicatos. Los detalles del nombramiento y su contexto político y económico revelan prácticas recurrentes en la asignación de destinos diplomáticos.
Nombramiento en Tánger: un puesto codiciado junto a la frontera
El agente designado, conocido por su nombre de pila, David, asumió el cargo a principios de julio. Se trata de un destino valorado por su cercanía a España y por las retribuciones asociadas. Fuentes policiales lo describen como un verdadero premio para quien integró el círculo más próximo de escoltas del ministro.
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Retribución y condiciones laborales
- El salario del puesto supera los 12.000 euros brutos al mes entre sueldo y complementos.
- La plaza se obtiene por libre designación, un procedimiento discrecional dentro del Ministerio.
- La decisión final depende del ministro, según coincidencias de fuentes internas.

Reacciones internas
Compañeros y mandos consideran el destino como un reconocimiento por servicios personales. Además, otro miembro del equipo de escoltas recibió recientemente un cargo en una embajada, aunque de menor rango que el de Tánger.
Práctica repetida en otros gobiernos: casos y nombres
El uso de destinos diplomáticos para recompensar a agentes no es novedoso. En distintos gobiernos se han registrado maniobras similares, con influencias en la Secretaría de Estado de Seguridad y en delegaciones exteriores.
- Fuentes atribuyen a Marlaska la colocación de varios agentes de su seguridad personal en misiones en el extranjero.
- En gobiernos anteriores, el exministro José Luis Ábalos y su asesor Koldo García impulsaron nombramientos para agentes de Policía y Guardia Civil.
- Entre los casos señalados figura Rubén de Aldama, cuyo traslado a Rusia fue valorado como una recompensa.
Intervenciones y presuntas gestiones directas
Investigaciones y escuchas policiales han mostrado la intervención de redes internas para gestionar puestos en embajadas. En noviembre de 2020, la Unidad Central Operativa (UCO) registró conversaciones que apuntaban a una gestión directa de destinos.

- Koldo García mantuvo contactos para ubicar a un escolta en La Habana, según esas escuchas.
- El entonces embajador en Cuba, Ángel Martín Peccis, recibió la plaza en un contexto de presiones políticas vinculadas a Ábalos.
- Rubén de Aldama fue destinado a la seguridad de la embajada en Rusia a comienzos de 2021.
Sindicatos, tribunales y críticas por falta de transparencia
Los sindicatos policiales llevan años denunciando irregularidades en la asignación de puestos en delegaciones. La organización mayoritaria, Jupol, ha llevado asuntos a la vía judicial por lo que considera incumplimientos normativos.
- Se critica la ausencia de publicidad y transparencia en los procesos de libre designación.
- Los complementos económicos convierten estos destinos en los más reclamados por los agentes.
- Los sueldos pueden alcanzar hasta los 12.000 euros, con complementos superiores a 4.000 euros al mes.
Cronología clave para entender el contexto
- A principios de julio: nombramiento del escolta en Tánger.
- Finales de julio: crisis migratoria en Ceuta con la entrada masiva de personas.
- Noviembre de 2020: escuchas de la UCO sobre gestiones para destinos en Cuba.
- Principios de 2021: traslado de agentes a embajadas, como el caso de Rusia.
Qué preguntas quedan abiertas
- ¿Qué criterios concretos se usan para asignar puestos de seguridad en el exterior?
- ¿Se aplicó la normativa de transparencia en la selección del jefe de seguridad en Tánger?
- ¿Qué seguimiento harán los órganos internos y la Justicia sobre estas designaciones?













