Ascensores y sobrepeso: cabinas no se adaptan, pasajeros cada vez más en riesgo

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Los ascensores europeos siguen operando con límites de peso diseñados en otra época. Mientras la masa corporal media de la población ha subido décadas, las normas de carga rara vez se han actualizado. Esa desconexión plantea dudas sobre seguridad, confort y accesibilidad en un elemento cotidiano de la vida urbana.

Ascensores, cifras históricas y la realidad actual del peso

En los años setenta, el valor usado para calcular la carga máxima de muchos elevadores se basaba en un adulto de alrededor de 75 kg. Hoy, en el Reino Unido, la media supera los 86 kg. Esa diferencia no es solo británica. En gran parte de Europa el peso medio ha aumentado.

Los límites nominales de muchos ascensores no reflejan el cambio corporal de las últimas décadas.

  • Valores de referencia fijados hace décadas.
  • Peso medio de adultos en aumento constante.
  • Posible desajuste entre diseño y uso real.

Investigación reciente: qué se analizó y quién la impulsó

El estudio fue liderado por el endocrinólogo británico Nick Finer, presidente de la organización dedicada al síndrome de Prader-Willi. Su interés surgió de la pregunta: ¿han evolucionado los diseños de ascensores junto con el aumento de peso poblacional?

Cómo se recogieron los datos

  • Se examinaron 112 elevadores fabricados entre 1970 y 2024.
  • Los equipos procedían de 21 fabricantes y estaban ubicados en siete países: Reino Unido, Francia, Alemania, España, Italia, Austria y Finlandia.
  • Se registró el año de fabricación, la carga máxima y el número de personas permitido.

Método de comparación

Para estimar el peso por persona se dividió la carga máxima entre el número de usuarios indicado. Ese resultado se cotejó con el peso medio adulto de la fecha, según la Encuesta Nacional de Salud del Reino Unido.

Hallazgos principales: aumento temporal y después estancamiento

Entre 1972 y 2002, la capacidad máxima por persona aumentó de forma notable. Los fabricantes respondieron entonces al crecimiento del tamaño corporal.

No obstante, tras 2002 ya no se observaron ajustes significativos aunque el peso medio siguió subiendo en la población. Los autores sugieren una explicación: muchos fabricantes cambiaron su criterio de diseño.

En lugar de priorizar el peso, empezaron a calcular el espacio que ocupa una persona en la planta del ascensor. Suponían formas corporales ovaladas y no adaptaron esos parámetros al aumento de la obesidad.

Consecuencias prácticas: seguridad, tiempos y estigma

Los resultados tienen implicaciones directas:

  • Riesgo de sobrecarga real: la capacidad anunciada puede sobrestimar lo que es seguro.
  • Posibles aumentos en los tiempos de viaje al limitar el número de pasajeros por seguridad.
  • Mayor incomodidad y estigmatización para personas con obesidad, cuando se indica que caben más usuarios de los que realmente pueden hacerlo con normalidad.

Finer advierte que no adaptar las señales y parámetros técnicos puede comprometer la seguridad y la eficiencia operativa.

Recomendaciones de cambio y aspectos técnicos a considerar

Expertos proponen varias vías para modernizar el parque de elevadores y sus normativas:

  1. Revisar los valores de referencia por persona, usando datos de peso contemporáneos.
  2. Actualizar normas técnicas que combinen límite de masa y espacio físico por ocupante.
  3. Mejorar la señalización en cabinas para reflejar capacidades reales y evitar malentendidos.
  4. Incorporar parámetros de accesibilidad que reduzcan la estigmatización.

Todas estas acciones buscarían equilibrar seguridad, eficiencia y respeto a la diversidad corporal.

Contexto global: dónde sube más la obesidad y por qué importa

Los hallazgos se presentaron en el Congreso Europeo sobre Obesidad, celebrado en Estambul entre el 12 y el 15 de mayo. Ese foro reúne a médicos, científicos y responsables de salud pública para compartir avances.

La prevalencia de la obesidad varía por regiones. En Europa occidental, suele situarse por debajo del 25%, y en Francia ronda el 11%. En países anglosajones de altos ingresos las tasas son mucho mayores, y en otras zonas del mundo también se observan incrementos significativos.

Los factores que explican este fenómeno combinan cambios en la dieta, menor actividad física y determinantes sociales y biológicos. El impacto se extiende más allá de la salud y llega hasta el diseño industrial.

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