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- Seis especies nuevas de Cordyceps detectadas en Jalisco
- Cómo los hongos toman el control de sus víctimas
- Los llamados “cementerios” naturales y el ciclo reproductivo
- Separando mito y realidad: ¿pueden infectar humanos?
- Ophiocordyceps deltoroi: nombre con origen local y cultural
- Potencial farmacológico y los pasos para aprovecharlo
- Impacto ecológico y oportunidades para la micología en México
En los bosques tropicales de Jalisco se ha revelado un hallazgo que combina ciencia, cine y un toque de terror natural: investigadores describieron seis especies nuevas de hongos que parasitan insectos y arañas, y que han sido apodados popularmente como “hongos zombis”.
Seis especies nuevas de Cordyceps detectadas en Jalisco
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Un equipo de la Universidad de Guadalajara documentó la presencia de seis hongos del linaje Cordyceps y Ophiocordyceps. La búsqueda se realizó en áreas de selva tropical del estado.
Antes de este trabajo, México contaba con muy pocas especies descritas de este grupo. Con estas inclusiones, el inventario nacional crece y la micología local gana relevancia.
- Hospedadores identificados: principalmente hormigas y algunos arácnidos.
- Especialización: cada especie se asocia a tipos concretos de insectos.
- Equipo líder: micólogos locales que siguieron el ciclo de infección en campo.
Cómo los hongos toman el control de sus víctimas
La infección comienza cuando las esporas contactan la cutícula del insecto. Luego el micelio atraviesa la barrera y se expande dentro del cuerpo.

Mecanismos químicos y cambios de conducta
Los hongos sintetizan metabolitos que interfieren con el sistema nervioso del huésped. Ese proceso altera la conducta del insecto.
- La víctima abandona comportamientos sociales.
- Se desplaza de forma atípica y se dirige a microhábitats concretos.
- Acaba fijándose en sitios óptimos para el hongo.
Los científicos describen puntos recurrentes donde aparecen los cuerpos: lugares con humedad y luz estables que favorecen la maduración del hongo.
Los llamados “cementerios” naturales y el ciclo reproductivo
En estas zonas se observan insectos aferrados a hojas, cortezas o rocas. La postura facilita la salida de estructuras fructíferas y la liberación de esporas.
Tras la muerte del huésped, el micelio consume tejidos y produce filamentos externos. De ahí emergen órganos que expulsan nuevas esporas al ambiente.
Separando mito y realidad: ¿pueden infectar humanos?
El fenómeno saltó al gran público por obras de ficción que imaginan hongos que afectan a personas. La ciencia ofrece una visión distinta.
Las especies halladas en Jalisco están estrechamente adaptadas a insectos y arácnidos. No hay evidencia de que estas cepas puedan invadir o controlar cuerpos humanos.
La especificidad huésped-parásito impide, en condiciones naturales, el salto a mamíferos. Los investigadores piden prudencia frente a alarmismos.
Ophiocordyceps deltoroi: nombre con origen local y cultural
Una de las nuevas especies recibió el nombre Ophiocordyceps deltoroi. El epíteto rinde homenaje al cineasta jalisciense Guillermo del Toro.
La dedicatoria alude tanto a la conexión del director con la región como a la afinidad estética entre sus criaturas y la extraña apariencia de esos hongos.
El bautizo también ayudó a visibilizar el descubrimiento fuera del círculo científico y a conectar la taxonomía con la cultura popular.
Potencial farmacológico y los pasos para aprovecharlo
Estos hongos producen una variedad de compuestos bioactivos. Algunos podrían tener utilidad en terapias contra enfermedades graves.

Entre las aplicaciones potenciales figuran tratamientos para el cáncer, la tuberculosis y la esclerosis múltiple. Sin embargo, la ruta hasta un fármaco es compleja.
- Aislar y caracterizar las moléculas.
- Evaluar mecanismos de acción en modelos celulares.
- Probar eficacia y seguridad en modelos animales.
- Superar fases clínicas y aprobaciones regulatorias.
Los científicos subrayan que la investigación está en etapas tempranas. Además, hay pocos especialistas dedicados a los hongos entomopatógenos.
Impacto ecológico y oportunidades para la micología en México
En el ecosistema, estos hongos funcionan como controladores naturales de poblaciones de insectos.
Documentar nuevas especies amplía el conocimiento de la biodiversidad y abre puertas a proyectos taxonómicos y bioquímicos.
- Beneficio ecológico: regulación de artrópodos.
- Interés científico: fuente de compuestos bioactivos.
- Necesidad: más investigadores y recursos para estudios sostenidos.











