Los otros virus

Esos otros virus se llaman miedo, ansiedad, angustia, soledad, impotencia, incertidumbre. Esos otros virus tienen muchas caras que en un intento de que no puedan con nosotros nos agarramos a los wasaps con los conocidos y amigos, a las llamadas telefónicas y a organizar planes para cuando esto acabe. Nos damos ánimos unos a otros sin atrevernos a decir que, efectivamente, tenemos miedo, que la situación genera ansiedad por la salud de uno mismo y de quienes nos rodean. En muchas ocasiones jugamos a ser fuertes y animosos pero en nuestro fuero interno tenemos miedo y nos sentimos vulnerables, muy vulnerables.
En medio de esta pandemia silenciosa, derivada de la que ha generado el Covid-19, surgen también las enormes fortalezas que, sin saberlo, todos llevamos dentro. Las fortalezas y la bondad, esa virtud que siempre es silenciosa pero que sin ella el mundo sería un territorio absolutamente inhabitable. Estos son estos otros virus positivos que están haciendo frente al cruel Covid-19.
En estos tiempos de confinamiento nos gustaría imaginar el futuro más inmediato pero es difícil hacerlo. Hay demasiadas incógnitas sobre cómo y cuándo saldremos de esto. Son muchos los que creen, que al margen de la economía, nosotros, los ciudadanos vamos a salir siendo mejores personas, valorando más los abrazos que ahora añoramos y esas otras rutinas que, cuando nos faltan, echamos tan en falta. Aventuran que nuestros hábitos cambiarán, que daremos importancia a lo importante; en definitiva, que el Covid-19 dejara una enorme crisis económica, pero poblaciones con una mayor número de personas buenas, más solidarias, menos engreídas y endiosadas.
Todos tenemos la certeza de que, al final y con mucho sufrimiento, lograremos vencer al Covid-19. Mis dudas residen en cuanto tardaremos en olvidarnos de él para que todo vuelva a ser lo mismo, cuando todo debería ser distinto. Nosotros, también.
-Charo Zarzalejos-







EL RINCÓN DE LA SIRENITA
LA VENTANA DE LA FE
SUCESOS
EN CLAVE DE HUMOR
DOCUMENTOS








