En defensa de nuestra agricultura

Nuestro modelo agrícola se asocia con la calidad del producto, la tecnología empleada en la producción, los costes laborales y de prevención de riesgos laborales, o los exigentes controles en materia sanitaria y de trazabilidad, que hacen que nuestro producto sea único
en el mundo.
Estos elementos, necesarios para la producción, conllevan aparejados importantes costes
fijos y variables que nos empujan a una situación de competencia desleal por parte de
terceros países con un producto y un modelo que nada se asemeja al nuestro.
Las políticas en materia de comercio extracomunitario están cedidas o delegadas al
ámbito de la Unión Europea que tiene capacidad propia para suscribir convenios con
terceros países y regular la normativa que afecta al flujo de importaciones. Sin embargo,
la realidad es que se está adquiriendo más cantidad de producto de la que inicialmente se
contempló, en perjuicio evidente de nuestra provincia en su conjunto y nuestros
agricultores en particular.
El Gobierno central, por su parte, no está velando por la defensa de su pueblo ni tampoco
está exigiendo debidamente la prioridad del producto intracomunitario sobre el
extracomunitario, conocido como principio de preferencia comunitaria.
Buena prueba del descontento generalizado es la alta participación que el sector tuvo en
la huelga celebrada en el día de ayer, donde se exigió una protección efectiva que
garantice unos precios dignos y haga sostenible un sector que tanto empleo genera en esta
tierra.
Desde Vox tenemos muy claras cuales son nuestras prioridades y no vamos a rendir
pleitesía a aquellos que pretenden acabar con un sector eficiente, eficaz y que
sencillamente constituye, como inicialmente indicaba, el motor de arrastre de la economía
almeriense.
España siempre.
-José Cristian Callejón Villalobos-






EL RINCÓN DE LA SIRENITA
LA VENTANA DE LA FE
SUCESOS
EN CLAVE DE HUMOR
DOCUMENTOS








