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La Euphorbia lactea es una suculenta escultural que aporta un aire contemporáneo a cualquier espacio. Sus tallos carnosos, a menudo moteados de blanco, y la versión crestada llamada Cristata, la convierten en favorita entre coleccionistas y diseñadores. Aunque su aspecto recuerda a un cactus, esta planta tiene reglas de cuidado propias que conviene conocer.
Qué hace única a la Euphorbia lactea y sus variedades
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Procedente de climas cálidos como India y Sri Lanka, la Euphorbia lactea muestra tallos erguido y costillas marcadas. Los ejemplares marmoleados reciben apodos como «cola de sirena» o «milk stripe» por sus vetas claras.

La forma más sorprendente es la Euphorbia lactea cristata. Su crecimiento se deforma por una mutación llamada fasciación, formando abanicos o crestas parecidas a un coral.
- Las plantas crestadas suelen venderse injertadas sobre un tronco más robusto.
- El injerto aporta estabilidad y permite que la parte ornamental crezca con más vigor.
- Existen variedades variegadas con tonos crema, rosados y verdosos.
Cómo iluminar y regar tu Euphorbia lactea correctamente
La luz y el agua son claves. Un exceso o error puede estropear la planta en poco tiempo.
Iluminación ideal
- Prefiere luz brillante, mejor si es indirecta durante varias horas al día.
- Soporta sol directo, pero el calor extremo del verano puede quemarla.
- En interiores, ubícala cerca de una ventana luminosa.
Riego y calendario
- Riega solo cuando el sustrato esté completamente seco.
- En verano puede necesitar agua cada 7–14 días, según el clima.
- En invierno reduce los riegos a una vez al mes o menos.
- Mejor quedarse corto que encharcar; la planta tolera la sequía.
Sustrato, maceta y temperatura recomendados
Un buen drenaje salva a la Euphorbia de la pudrición de raíces. La elección de la mezcla y la maceta es esencial.

- Usa una mezcla para cactus y suculentas, arenosa y ligera.
- La maceta debe tener agujeros de drenaje.
- Añade perlita o arena gruesa para acelerar el drenaje.
- Temperatura óptima: entre 18°C y 24°C; evita valores por debajo de 10°C.
Soporta calor hasta 35°C, pero es poco resistente al frío y a las heladas.
Abonado, poda y multiplicación
Con cuidados sencillos, la Euphorbia crece sin problemas. El abonado y la propagación requieren paciencia.
- Fertiliza en primavera y verano con un producto equilibrado y diluido, una vez al mes.
- Poda solo partes secas o dañadas para mantener la forma.
- La multiplicación se hace por esquejes de tallo o por injerto para cristatas.
- Deja cicatrizar el corte antes de plantar el esqueje en sustrato seco.
Plagas habituales y tratamientos sencillos
La Euphorbia es resistente, pero no inmune. Detectar plagas a tiempo evita daños mayores.
- Las cochinillas son la amenaza más común.
- Elimina manualmente y aplica insecticidas específicos para suculentas.
- Inspecciona las axilas y la base de los tallos con frecuencia.
Precauciones imprescindibles: la savia es peligrosa
Al manipular esta planta debes tomar medidas de seguridad. Todas las Euphorbias exudan látex blanco.
- La savia blanca es irritante y tóxica para piel y ojos.
- Usa guantes y protege las manos al podar o trasplantar.
- En caso de contacto con ojos o piel, enjuaga con abundante agua y busca atención médica si hay inflamación.
- Mantén la planta fuera del alcance de niños y mascotas.











