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- Cuando las palabras sustituyen a las facturas: lenguaje que confunde
- Un ejemplo reciente: transferencias sin detalle hacia Bolivia
- Elementos que dificultan la fiscalización efectiva
- Riesgos políticos y administrativos para la cooperación española
- Medidas prácticas para reforzar transparencia y control
La redacción de muchas convocatorias de la Agencia Española de Cooperación Internacional (Aecid) tiende a usar un lenguaje tan general que resulta imposible conectar las partidas económicas con bienes o servicios concretos. Esa oscuridad en la prosa complica la supervisión y abre puertas a usos opacos de fondos públicos.
Cuando las palabras sustituyen a las facturas: lenguaje que confunde
En lugar de describir compras o inversiones claras, las convocatorias suelen incluir frases amplias y tecnicismos. El resultado: no se puede saber qué se financia exactamente.
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- Ausencia de desgloses por partida.
- Falta de referencias a bienes tangibles o servicios con presupuesto.
- Empleo de términos abstractos que suenan bien, pero no identifican costes.
Este modo de redactar convierte la documentación pública en una cortina que impide rastrear el flujo del dinero.
Un ejemplo reciente: transferencias sin detalle hacia Bolivia
Circulan denuncias sobre una partida cercana a los 500.000 euros enviada a Bolivia bajo el paraguas de la Aecid. El proyecto aparece asociado a un organismo que se presenta como público y multinacional.
Qué promete el proyecto
- Elaboración de un balance energético en términos de energía útil.
- Talleres y programas formativos para varios sectores.
- Informes de impacto y recomendaciones de política.
En la página del receptor se observa material promocional con el logo de Aecid y descripciones similares. No hay desglose de costos ni comprobantes visibles que expliquen cómo se gastaron los fondos.
Elementos que dificultan la fiscalización efectiva
La forma en que se redactan y autorizan algunas subvenciones introduce fallos claros en el control público.
- No se presentan facturas ni comprobantes de compras.
- No figuran contratos de servicios ni nóminas vinculadas al proyecto.
- Ausencia de partidas por viajes, dietas o equipamiento.
- Terminología vaga que hace imposible asociar euros a entregables.
Estos vacíos facilitan que quienes busquen beneficiarse indebidamente operen con impunidad.
Riesgos políticos y administrativos para la cooperación española
La utilización de descripciones imprecisas afecta la credibilidad de la Aecid y del Ministerio de Asuntos Exteriores. Cuando el destino de fondos no es verificable, se debilita la lucha contra la corrupción.
- Perdida de confianza de la sociedad y de socios internacionales.
- Mayor exposición a investigaciones y sanciones futuras.
- Desviación de recursos que debían emplearse en proyectos eficaces.
Medidas prácticas para reforzar transparencia y control
Para evitar opacidad es necesario introducir requisitos claros en las convocatorias y su ejecución.
- Exigir desgloses presupuestarios detallados por partida.
- Solicitar facturas, contratos y nóminas vinculadas a cada proyecto.
- Publicar auditorías independientes y evaluaciones de impacto.
- Registrar públicamente cualquier marca o logo asociado a los proyectos.
- Facilitar acceso ciudadano a documentación y seguimiento en tiempo real.
Sin estas garantías, resulta difícil justificar ante la opinión pública la entrega de fondos millonarios sin control efectivo.












