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- La masía en el Ampurdán: un retiro entre viñas y mar
- Cómo es la casa por dentro: tradición y confort
- Vino, huerto y productos de la tierra: su vínculo con la agricultura
- Finca Sitjà en Camprodón: la etapa de la montaña
- Intento de transformación y legado en Camprodón
- La familia, los amigos y las costumbres del anfitrión
- Cómo la vida rural influyó en su obra
Joan Manuel Serrat, el conocido «noi del Poble Sec», mantiene lejos del ruido una masía en el Ampurdán que funciona como su refugio creativo. Allí cultiva viñas, cocina para amigos y vive con la calma de quien busca el tiempo propio.
La masía en el Ampurdán: un retiro entre viñas y mar
Situada en el corazón del Baix Empordà, la casa de Serrat aparece protegida por muros de piedra seca y vegetación. El paisaje se despliega hacia la Costa Brava y ofrece calas a pocos minutos.
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Ubicación y paisaje
- Cercana a pueblos como Begur, Regencós y Palafrugell.
- Colinas suaves, campos abiertos y protección natural contra miradas ajenas.
- Vistas que evocan el «jardín de la calma» descrito por Josep Pla.
Cómo es la casa por dentro: tradición y confort
La masía conserva vigas de madera y gruesos muros de piedra. La restauración respetó la estética local y dejó intacto el carácter rural.
- Una cocina amplia, centro de la vida familiar.
- Rincón con piano y una biblioteca donde sigue escribiendo.
- Espacios pensados para largas sobremesas y hospitalidad.
En esa cocina se han sentado amigos y colegas a charlar y comer. La mesa de madera es un elemento central en las celebraciones y encuentros.
Vino, huerto y productos de la tierra: su vínculo con la agricultura
Serrat no es un propietario pasivo; trabaja la tierra. Tiene viñas, olivos y un huerto del que presume sus tomates.
- Tuvo una bodega comercial muy conocida en el Priorat: Mas Perinet.
- Hoy disfruta de producciones más privadas y de cuidar sus olivos.
- Compra en mercados locales como el de Palafrugell y participa de la vida del pueblo.
Para él, la vida rural y el vino son una forma de intimidad. El contacto con la tierra le proporciona una libertad que no encuentra en las giras.
Finca Sitjà en Camprodón: la etapa de la montaña
Antes de fijar su residencia en el Ampurdán, Serrat pasó temporadas intensas en la Finca Sitjà, en Camprodón. Comprada en 1973, la finca fue algo más que una casa de veraneo.
- Allí vivieron sus padres y su hermano, y la finca se convirtió en un refugio familiar.
- Fue escenario de programas de televisión y de composiciones con aire montañoso.
- La propiedad albergó animales: caballos y, en algún momento, explotación de ganado.
El vínculo con la montaña le permitió componer canciones de tono más introspectivo. Sin embargo, el mantenimiento y cambios personales llevaron a la venta en 2008.
Intento de transformación y legado en Camprodón
Tras la venta, hubo una propuesta para reconvertir la finca en un centro de meditación vinculado al budismo. El proyecto, impulsado por el centro Padma Ling, no llegó a consolidarse.
La casa de Camprodón quedó en la memoria colectiva como el lugar donde Serrat supo aprender a escuchar el silencio y donde sus hijos crecieron en contacto con la naturaleza.
La familia, los amigos y las costumbres del anfitrión
La masía del Ampurdán es un punto de encuentro para la familia y los amigos más cercanos. Serrat comparte la casa con su mujer, Candela Tiffón, y recibe a sus hijos y nietos con frecuencia.
- Hijos: Queco, María y Candela.
- Invitados habituales: los hermanos Gasol, Joaquín Sabina y otros colegas del mundo del arte.
- La hospitabilidad y la cocina casera son rasgos distintivos del lugar.
Le gusta levantarse sin reloj y disfrutar del cambio de colores del campo. Vive como un vecino más cuando va al mercado y evita la ostentación. Prefiere la privacidad y el disfrute sencillo de cada temporada.
Cómo la vida rural influyó en su obra
El contacto con la naturaleza y la soledad de la masía dejaron huella en su repertorio. El contraste entre la montaña y el mar alimentó su creatividad.
- Composiciones con tono bucólico nacidas en Camprodón.
- Melodías y letras nutridas por el silencio y la observación.
- Un equilibrio entre la vida pública y la retirada necesaria para crear.












