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La Policía Nacional ha puesto en tela de juicio un documento clave del caso sobre el presunto espionaje a Luis Bárcenas. La controversia estalló en la Audiencia Nacional cuando un perito describió limitaciones técnicas que ponen en duda la autenticidad del informe en PDF que supuestamente resume el volcado de los teléfonos del extesorero.
Por qué el PDF se convirtió en el centro del debate
El documento en disputa llegó al proceso en 2019 en papel, acompañado por la versión que, según las partes, procedía del volcado forense de los móviles de Bárcenas. Esa copia de 64 páginas ha sido una pieza básica en la instrucción y el juicio.
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Sin embargo, el agente que realizó el volcado explicó que el formato impreso impide rastrear con seguridad su origen. Según su exposición:
- Es compatible con un informe generado por herramientas como Cellebrite, pero eso no prueba identidad.
- Solo el fichero original del volcado —el llamado “caso portable”— permite verificar la integridad.
- En papel pueden faltar páginas, alterarse fechas o introducirse cambios sin rastro.
Testimonio técnico: límites para confirmar la integridad
En la sesión, el perito describió paso a paso cómo extrajo y procesó los datos en octubre de 2013. Luego generó un caso portable y produjo un PDF con la información.
Ante la fiscalía, admitió que el PDF exhibido en la causa podría ser solo una parte del informe generado en su día. Dejó claro que, sin el archivo original, resulta impracticable asegurar que el contenido no haya sido manipulado.
Elementos que faltaban en el dosier
- Fecha y hora exacta de la extracción.
- IMEI de los terminales vinculados.
- Hashes o sellos que permitan verificar la integridad técnica.
- Metadatos completos de los correos y agendas volcadas.
El perito señaló que, en comparación con un volcado típico, el informe en papel carecía de muchas páginas y tenía una estructura más breve. En la sala lo definió como “una tabla” que resulta compatible con la extracción, pero insuficiente para certificar su fidelidad.
Versiones encontradas sobre el destino de los datos
La investigación también puso en evidencia discrepancias sobre quién recibió la información obtenida sin orden judicial. En la instrucción, el comisario denunciado aseguró que los resultados llegaron al entonces secretario de Estado de Seguridad.
Pero varios agentes implicados ofrecieron otra versión. Aseguraron que las reuniones con la Secretaría de Estado respondieron a problemas técnicos y operaciones distintas a la trata del material de Bárcenas.
- Los agentes relataban visitas para resolver un fallo con un indexador o con un buscador.
- Se entregó un portátil por problemas de idioma o por análisis de datos en una operación secreta.
- Los policías insistieron en que esas actuaciones no guardaban relación directa con la llamada operación Kitchen.
Quiénes declararon y qué responsabilidades persiguen los fiscales
En las últimas sesiones han testificado varios miembros de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO). Coincidieron en que las órdenes de vigilancia entre 2013 y 2015 provinieron, según ellos, del entorno de su superior y que muchos ejecutaron instrucciones sin conocer su finalidad.
- Agentes de la UCAO: describieron acciones sobre la familia y la oficina de Bárcenas.
- Se mantiene la incertidumbre sobre si el chófer Sergio Ríos fue geolocalizado.
- Varios policías afirmaron que actuaron sin saber el destino final de la información.
La Fiscalía Anticorrupción reclama, entre otras penas, 15 años de prisión para el exministro Jorge Fernández Díaz y para su ex número dos, Francisco Martínez. El procedimiento sigue abierto en la Audiencia Nacional y el calendario judicial prevé la declaración de las víctimas próximas sesiones, entre ellas la del propio Luis Bárcenas y su esposa, Rosalía Iglesias.












