0-1: ¡Vaya infortunio de partido!

José María Gutiérrez introdujo cuatro cambios con respecto a la alineación inicial del encuentro frente al Albacete. En este sentido, la formación rojiblanca destacaba por la presencia de Francis, Juan Ibiza —que volvía a jugar tras su larga lesión—, Kaptoum y Juan Muñoz.
El equilibrio fue el protagonista de los primeros compases de la contienda. El equipo almeriense intentó de inicio imponer velocidad al fútbol, sobre todo con las internadas de Francis por el costado derecho. De hecho, ese tiempo tuvo a los rojiblancos un paso por delante, hasta el punto de que Juan Muñoz llegó a marcar, pero el tanto sería anulado por un fuera de juego previo de Fran Villalba.
Las disputas por controlar el centro del campo no dejaban de sucederse y se podía ver cómo ambos conjuntos querían adueñarse de la posesión. En esta parcela, eran nuestros representantes quienes disfrutaban de más contacto con la pelota, intentando combinar a través de pases horizontales, aunque sin llegar a materializar su presencia en el campo contrario en ocasiones.
En esas, la UD Las Palmas encontró el modo de golpear y, además, lo hizo de una manera dura porque supuso el 0-1. En el minuto 22, Benito Ramírez vio bien el desmarque de Rubén Castro y el delantero superaba a Fernando con un tiro cruzado. Para colmo, al margen del marcador en contra, José María Gutiérrez tuvo que agotar la primera sustitución poco después como consecuencia de que Kaptoum sintió molestias. Aguza fue quien entró en su lugar.
Desde el tanto, el cuadro rojiblanco se adueñó del esférico y quiso acercarse para buscar el empate. Sin embargo, la conexión entre los hombres del centro del campo y los de arriba se dificultaba por el planteamiento defensivo de los visitantes. En esas, el colegiado anuló, tras consultar el VAR, un gol de Juan Muñoz por una supuesta falta de Aguza en el inicio de la jugada. La imagen reflejó que el jugador almeriense tocaba la pelota, pero el árbitro interpretó lo contrario y decidió que era una acción de falta.
Ante tanta adversidad, y tras superarse diez minutos del segundo acto, el técnico del Almería cambió el dibujo para organizarlo en torno a tres centrales y dos carrileros largos. Esto supondría las entradas de Balliu y Jonathan Silva en detrimento de Francis y Fran Villalba.
La intención de José María Gutiérrez parecía clara: dar ritmo y velocidad al juego, una situación que se volvería imposible por las continuas interrupciones que había en el desarrollo. Por otro lado, en el minuto 67, se produciría otro cambio obligado, que sería una mala noticia, puesto que Juan Ibiza se llevó la mano a la rodilla y tuvo que ser sustituido.
La recta final sería un continuo querer y no poder por parte de la UD Almería. Con más posesión y presencia en el campo contrario, los jugadores rojiblancos trenzaron numerosos acercamientos que no terminaron de traducirse en ocasiones sobre la portería defendida por Josep. Así pues, el pitido final confirmó la primera derrota tras el retorno de la competición.







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