La Digitalización Gastronómica
Del papel y la carta digital hacia la Carta Interactiva, los clientes piden más tecnología a la hostelería.
En pleno auge esta nueva forma de pedir en el bar. La “autocomanda móvil” o pedir con el móvil desde la mesa se posiciona como una solución pionera en la digitalización hostelera, mejorando el tiempo de servicio y la experiencia, así como la rentabilidad y la seguridad del establecimiento.
En marzo de 2020 más de 300.000 bares y restaurantes se vieron forzados a cerrar sus puertas hasta nuevo aviso. La incertidumbre inundó a los negocios, que hasta día de hoy siguen sufriendo el impacto directo por la COVID-19.
Sin embargo, la respuesta por parte de la hostelería ha sido impecable, ya que ha tenido lugar una reapertura con restricciones pero más digital que nunca, tratándose de uno de los sectores que más ha evolucionado gracias a la digitalización: cartas digitales para consulta, impulso de las Redes Sociales como Facebook o Instagram, sistemas online de reservas como El Tenedor o incluso WhatsApp como una herramienta de difusión para mantener al día a los clientes…entre otras soluciones que se han adoptado para la constante adaptación y reinvención. Y es que la transformación digital en nuestro país ha avanzado 5 años sólo durante 2020, según indica el reciente Informe Anual de Hostelería de España.
Especial mención para el nuevo modelo de negocio del take away y delivery -servicio de comida a domicilio- , con la explosión de plataformas que han facilitado la labor al hostelero, tales como Glovo, Uber Eats o Just Eat que hasta el momento acaparaban una tímida presencia en España y que ahora supone una industria que aporta más de 700 millones al PIB español, según datos de la patronal Adigital en colaboración con la consultora AFI.
A esta modalidad se le unieron nuevas iniciativas, como las dark kitchen o cocinas fantasma, es decir, establecimientos que no cuentan con una sala, camareros ni otro tipo de servicio más allá de la mera elaboración y reparto de comida.
Todas ellas propuestas con un indicador común, la tecnología, que junto a la hostelería se consolidan como el maridaje perfecto para modernizar el negocio y salir reforzado de esta situación.
2021 ha llegado con nuevos cierres forzados de establecimientos y en esta nueva reapertura, la hostelería se encuentra con la tarea pendiente de volver adaptar su local y método de trabajo a las exigencias de la nueva figura del consumidor: una persona que busca y se informa antes de decidir dónde comer, y que solo visita aquellos locales que garanticen un servicio seguro y rápido pero a la par más dinámico al pasar más tiempo sentado en la mesa.
Una vez más un horizonte desafiante por delante, donde el profesional deberá tomar nota y aprovechar todas aquellas tendencias gastronómicas que tengan a su alcance.
El futuro de la digitalización hostelera, ¿qué viene ahora?
De cantar los platos y las comandas en voz alta a la carta fija en papel, y del papel a la carta digital adaptable. A lo largo de los años la hostelería ha ido enriqueciéndose gracias a la tecnología hasta el punto de parecer hacer magia: el camarero toma la comanda con su tablet y enseguida llega el compañero con la bebida…impensable hace tan solo una década. Y ahora el panorama tecnológico vuelve a cambiar a pasos agigantados, pasando de la carta digital a la Carta Interactiva, pedir uno mismo con su propio móvil.
En este aspecto, la nueva hostelería acarrea una serie de nuevas necesidades que aún siguen sin cubrirse: tener las cuentas bajo control para asegurar la continuidad, ofrecer un servicio excelente, y conseguir una ventaja competitiva a través de una experiencia más divertida y segura son las nuevas preocupaciones de un sector hostelero que a su vez debe compaginar su modernización con la obligación de adaptarse a las nuevas medidas por COVID-19 a un ritmo vertiginoso. Es el momento de “renovarse o morir”.
Pese a que el 83,5% del total de los hosteleros cuentan con una mínima presencia digital, se sigue utilizando papel y lápiz para llevar a cabo el día a día, con el riesgo que esto supone en cuanto a mayores errores, falta de organización y de control. Un hecho que hace peligrar la viabilidad del establecimiento a medio y largo plazo.
Por ello, la tendencia del profesional hostelero se centra en la gestión digital de su local tanto fuera del mismo como de puertas hacia dentro, con tecnología que les permita optimizar sus procesos y realizar funciones como el control de reservas y de la ocupación, pedidos centralizados y automatizados a proveedores, pagos contactless o la toma de comandas por parte del cliente, dejando atrás la ya implantada “carta digital” y dando paso hacia un tipo de carta online avanzada en la que el consumidor pueda interactuar y pedir directamente a cocina. Es el caso de la empresa almeriense Foodtic que viene desarrollando esta funcionalidad desde 2019, previa a la pandemia. Puntera en España en este tipo de sistema, integra el programa de TPV con la aplicación de Autocomanda Móvil la cual permite al cliente, desde la mesa y con su propio móvil, ver las fotos y descripciones de los platos, tomar nota y pedir rondas de bebidas y comida, así como la cuenta, sin necesidad de esperar más de lo debido.
Todas ellas innovaciones que en definitiva suponen una mejor gestión y control del negocio, llevando consigo un ahorro de tiempo y costes, mayor fidelización, aumento del ticket medio y rotación de las mesas, manteniéndose los mismos recursos humanos y teniendo en cuenta la limitación de espacio y horario disponibles.
Así, el futuro llega a los bares a golpe de creatividad y frescura, combinando la experiencia gastronómica con la digital para ser disfrutada como jamás se había imaginado unos meses atrás.
OPCIÓN B
Pedir con el móvil desde la mesa, la nueva demanda de los consumidores para digitalizar la hostelería.
La “autocomanda móvil” se posiciona como una solución que mejora el tiempo de servicio y la experiencia, así como la rentabilidad y la seguridad del establecimiento.
Nuevas necesidades para una nueva hostelería.
Tener las cuentas bajo control para asegurar la continuidad y viabilidad económica, ofrecer un servicio al cliente excelente, y conseguir una ventaja competitiva a través de una experiencia más dinámica y segura son las nuevas preocupaciones de un sector hostelero que a su vez debe compaginar su evolución con la obligación de adaptarse a las nuevas medidas por COVID-19 a un ritmo vertiginoso.
Ante este escenario, la tecnología toma relevancia tanto dentro del establecimiento, con la optimización de los procesos internos de sala-cocina y toma de comandas, como fuera del local, a través de los servicios de comida a domicilio y sus distintas modalidades.
De este modo, la transformación digital hostelera se impone como el maridaje perfecto para modernizarse y salir reforzada de la situación actual.
La digitalización hostelera, en proceso de actualización.
Según el reciente Informe Anual de Hostelería de España, la digitalización en nuestro país ha avanzado 5 años sólo durante 2020. La adaptación del local (en un 80%), la digitalización (70%) y, en menor medida, la renovación de la carta (65%), se situaban como los principales desafíos a cubrir al comienzo de la pandemia.
Por su parte, el profesional de la hostelería comienza a romper la barrera actitudinal hacia la implantación de la tecnología en su local, confirmándose que el 83,5% del total de los hosteleros cuentan con una mínima herramienta digital.
Sin embargo, este dato no parece satisfacer los deseos del consumidor actual, ya que, en cuanto a los procesos de digitalización, los comensales van más allá demandando un servicio digital de pagos y comandas, cartas digitales, servicios de valor añadido como el delivery o take away y la comunicación recíproca a través de las Redes Sociales con sus bares y restaurantes de referencia.
Peticiones que dan respuesta a las carencias detectadas sobre la rapidez de servicio, fidelización del consumidor y rotación de mesas.
De hecho, según la consultora Simon-Kucher & Partners en su estudio «The New Normal for Restaurants: Consumer behavior in a world after COVID-19 lockdowns», resalta que el 40% de los consumidores consideran relevante la rapidez del servicio para elegir un establecimiento.
Casi la mitad (45%) afirma que ofrecer programas de fidelización y sistemas de pedido móvil los alentaría a realizar pedidos con más frecuencia, lo que se traduce en poder generar mayores ingresos. Y ligado a ello, cuando los clientes ordenan las comandas vía smartphone, el tiempo que dedican a comer es menos de la mitad en comparación con el resto de usuarios, lo que genera mayor rotación de mesas y un mayor beneficio obtenido en cada turno de comidas.
Ante este retador panorama, ¿de qué opciones dispone el profesional hostelero?
Foodtic, una solución pionera con sello almeriense
Una empresa asentada en Aguadulce compuesta por un equipo procedente del sector HoReCA y el desarrollo de software, cuya propuesta es mejorar el sector a través de una digitalización fácil y práctica, con tecnología punta para la hostelería capaz de rentabilizar el tiempo al máximo.
Cuentan con un sistema único en España que se compone de un programa de gestión en la nube (TPV, caja, ventas, gestión del delivery…) con la aplicación integrada de autocomanda móvil por parte del comensal, donde desde la mesa pueden ver las fotos y descripciones de los platos, tomar nota con su propio móvil y pedir directamente a cocina, sin necesidad de esperar más de la cuenta.
Una solución adaptable para una amplia diversidad de establecimientos, tales como bares, restaurantes, cafeterías o pubs, entre otros.
“Además de fidelizar al cliente, con esta herramienta también ayudamos a que el personal de sala tenga más tiempo para recoger una comanda o charlar con un comensal para recomendarle, así como estar más motivados al poder cubrir sus funciones del día sin una carga de estrés innecesaria”, apunta Lázaro Cáceres, promotor y director general de la empresa.
Tras la prueba del programa de TPV y Autocomanda Móvil en un conjunto de locales gastronómicos, se destacan datos relativos al ahorro de tiempo y costes, aumento del ticket medio y rotación de las mesas, manteniendo los mismos recursos humanos y de espacio disponibles.
“Una aplicación atractiva, divertida y con poder de venta por sí sola que aporta una experiencia inédita, al sentirse el comensal implicado por completo como integrante de nuestro servicio. Foodtic sirve de inicio y como guía de la transformación digital del establecimiento”, afirma Lázaro Cáceres.
Así, las nuevas tendencias llegan a los bares a golpe de creatividad y frescura, combinando la experiencia gastronómica con la digital para ser disfrutada como jamás se había imaginado unos meses atrás.
