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La llegada de Torrente presidente a la cartelera no solo ha encendido la taquilla. También ha reavivado el debate sobre cómo se financia el cine en España. Santiago Segura, rostro mediático y director de la saga, ha aclarado públicamente qué tipo de apoyos recibió su último filme.
Cómo se financió Torrente presidente
Segura dejó claro que la película contó con mecanismos habituales de financiación. No se presentó como un proyecto ajeno a las normas del sector. Explicó que hubo inversores privados que acceden a incentivos fiscales.
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- No hubo subvención directa a la producción, según el propio director.
- Algunas personas invirtieron en la película y obtuvieron desgravaciones fiscales.
- Es decir, entraron capitales privados que se benefician de deducciones.
Las declaraciones de Segura en un programa de radio
En una entrevista radiofónica, el cineasta aprovechó para desmontar mitos. Rebatió la idea de que él sea un excepción sin ayudas.
Segura señaló que recibe apoyos cuando existen, y que nunca ha rechazado mecanismos legales de financiación.
También ironizó sobre la narrativa pública que le presenta como el único cineasta sin subvenciones. Dijo estar cómodo con las ayudas siempre que el sistema las ofrezca.
Preferencia por el modelo francés de financiación cultural
Más allá de su caso, Segura comparó el sistema español con el francés. Destacó diferencias en la forma en que se recauda y redistribuye el dinero.
- En Francia, parte de la recaudación de las entradas se destina a una bolsa común para el cine.
- Ese modelo funciona como una autoayuda del sector, según su visión.
- El sistema francés se financia en gran medida desde la propia exhibición.
Ventajas señaladas del sistema galo
Segura defendió que financiar el cine desde la venta de entradas crea un circuito estable. Así, el espectador contribuye directamente, no vía impuestos generales.
Cifras comparadas: inversión pública en cine
Las diferencias entre ambos países también se ven en los números. En 2024, Francia reforzó sus partidas para la cinematografía.
- En 2024, el Gobierno francés destinó alrededor de 700 millones de euros al cine.
- En España, el informe de 2023 sitúa las ayudas en 116,9 millones de euros.
- De esos 116,9 millones, unos 92 millones fueron para producción de largometrajes.
- El resto fue para festivales, exhibición, distribución y actividades divulgativas.
Recaudación en salas y equilibrio presupuestario
En el ejercicio citado, la taquilla española aportó una cifra moderada. La recaudación en salas no igualó la magnitud de las ayudas públicas.
- La venta de entradas ascendió a 81 millones de euros en ese periodo.
- Esto muestra un desfase entre ingresos de taquilla y las partidas públicas.
- El modelo francés busca mitigar esa brecha con una aportación directa desde la exhibición.
Implicaciones para la industria y audiencias
El intercambio de opiniones que ha generado Torrente presidente trasciende la película. Plantea preguntas sobre transparencia y sostenibilidad del sector.
- ¿Deben los incentivos fiscales considerarse subvenciones indirectas?
- ¿Es preferible un sistema que recaude desde las entradas o desde presupuestos generales?
- ¿Cómo afectan estas decisiones a la diversidad y la producción nacional?
Lo que reclaman productores y creadores
Productores piden mecanismos más estables y previsibles. Buscan sistemas que garanticen financiación para proyectos independientes y comerciales.
- Mayor claridad en las líneas de ayuda.
- Mecanismos que no penalicen a los espectadores con costes adicionales.
- Un equilibrio entre apoyo público y atractivo comercial en taquilla.












