Sin título 11El Almería, como ocurrió la jornada anterior frente al Real Valladolid, fue superior a su rival, dominó, llevó la iniciativa con criterio, tuvo la posesión (63%), generó peligro, pero a la hora de poder culminar estas acciones se diluía. Y ahí está el problema del conjunto almeriense que tan sólo ha marcado un gol en las últimas cinco jornadas del campeonato, en las que no conoce la victoria y sólo ha sumado dos de los quince puntos posibles. Así, la reacción en la Liga 1|2|3 no llega, máxime cuando el Reus, en esta ocasión, con muy poco, se llevó los tres puntos. Le bastó aprovechar una de sus pocas oportunidades para irse con el triunfo.

Los rojiblancos afrontaban el partido ante el Reus con hasta seis bajas, sin duda un serio hándicap. Luis Miguel Ramis puso como centrales a Owona y Joaquín, el doble pivote fue para Mandi y Rubén Alcaraz, y la banda izquierda para un incisivo Gaspar que volvía a la titularidad.

Fue un equipo competitivo porque desde el primer momento mandó, entró bien por las bandas, creaba peligro, o más bien sensación de peligro, pero jugaba al fútbol y ponía ritmo. Además maniataba a su adversario presionando muy arriba su salida de balón, con lo que el Almería recupera pronto la pelota. Ya en el minuto 8 Pozo tuvo una ocasión tras un centro de Gaspar desde la izquierda. En el 27, brillante jugada de estrategia en el lanzamiento de un córner, que Rubén Alcaraz mandó fuera. En el 32 Pozo robó un balón, se lo puso a Nauzet Alemán, que lanzó un obús que rechazó con muchos apuros el meta catalán. En el 34, Nano sacó una falta que rozó el palo, en el 36 Fran Rodríguez centró desde la derecha y un defensor a punto estuvo de marcar en propia puerta… Ni por esas.

… Y en el 38, el Reus, que se estaba viendo desbordado, se aprovechó de un rechace para que Borja marcara el 0-1. El Almería no se desesperó y lo siguió intentando. En el 44, Rubén cabeceó fuera, por muy poco, un córner sacado por Nauzet Alemán, y en el añadido del primer tiempo Mandi lo intentó desde fuera del área, deteniendo el portero del Reus.

El segundo período el encuentro transcurrió por los mismos cauces. Dominio e insistencia de los rojiblancos, pero sin ninguna repercusión en el marcador. En el 51, Juan Muñoz marcó de cabeza un centro desde la derecha, pero el colegiado lo anuló por fuera de juego.

La posesión seguía siendo del Almería ante un Reus que se defendía y especulaba. La presión del conjunto almeriense, que fue disminuyendo con el paso de los minutos por el cansancio, le hacía recuperar muchos balones, como en el primer tiempo, pero pese a las continuas llegadas, no había efectividad ni rotundidad arriba, dentro del área, donde se marcan las diferencias y los goles, que no llegaron. Buena prueba de ello es que apenas hubo oportunidades realmente claras. Fue un dominio estéril, sin repercusión alguna. Actitud tuvo el equipo, de eso no cabe duda; la aptitud, ante la meta del Reus, fue diferente.